𝙋𝙖𝙞́𝙨 𝙙𝙚 𝙨𝙤𝙢𝙗𝙧𝙖𝙨

 


La llamada felicidad reside dentro de nosotros. No importa a cuantos lugares huyamos, si cargamos la inconformidad a cuestas siempre nos perseguirán los mismos fantasmas. Hay algo dentro de mi que debe ser arreglado, el asunto es cómo se empieza. 

En los inicios, comprar era una de las cosas que llenaba el vacío interno, ahora ni eso me queda. Buscar compañía es solo un parche temporal para distraerme de lo que está sucediendo adentro. Todo forma parte de mis elecciones y de lo que quiero, simplemente no he aprendido cómo ser feliz con ello.

Estaba deprimida y me compré un juguete nuevo porque lo quería y, ¿qué? Me hizo ilusión tenerlo hasta que lo tuve.

Salí de fiesta para desconectar, al día siguiente cargué con las consecuencias de la resaca y del tiempo que no pasé haciendo algo productivo …y así, la enfermedad muta y se extiende.

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