𝙍𝙚𝙢𝙤𝙧𝙙𝙞𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤

 

Vuelvo a la tierra que me vio nacer, preso en una diminuta urna de barro cargada con solemnidad por mi primogénito. Manuel también debió cargar una parte de mi. 


Debimos hablar de nuestras diferencias y perdonarlo todo. 


De poco vale el orgullo cuando descubres que lo único que importa son las cuentas que tenemos con Dios. 


Debimos hacer las cosas de manera distinta. Debimos… sigo hablando de nosotros, como si de esa forma lograra diluir mis culpas. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

𝙎𝙤𝙡𝙤 𝙩𝙚𝙨𝙩𝙞𝙜𝙤𝙨

𝙃𝙤’𝙤𝙥𝙤𝙣𝙤𝙥𝙤𝙣𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙢í

𝙍𝙚𝙫𝙚𝙡𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙙𝙚𝙡 𝙮𝙤